La nueva modalidad de trabajo dentro del sector textil involucra ahorro de energía

La empresa textil se ha sumado al movimiento de ahorro energético y funcionamiento eficiente, con el fin de disminuir un poco el impacto negativo que se le causa al planeta. El centro tecnológico y la empresa Vertisol internacional han creado un nuevo producto textil inteligente que garantiza una mejora en la eficiencia energética de los edificios encargados de  realizar todas estas actividades. El ahorro energético ha sido una motivación para las partes involucradas, con el fin de crear un producto que garantiza un consumo eficiente, sin dejar a un lado la calidad de todas las prendas e hilos producidos.

El tejido se denomina Texilum y sirve como protector de los cristales empleados en la arquitectura exterior e interior mejorando la gestión energética, regulando de manera inteligente la luz y la temperatura, disminuyendo la factura eléctrica, así como el manejo del contrato de electricidad cada cierto tiempo.

Las medidas para el ahorro de electricidad, agua y gas son más utilizadas en todos los ámbitos, ya que muchas de estas empresas han tomado conciencia y están buscando maneras más eficientes de entregar un trabajo de calidad con un impacto bajo. Casi todas estas nuevas tecnologías son aplicables de manera discreta sin causar cambios drásticos en casi todos los procesos industriales. Aunado a ello, tenemos los procesos para la distribución de energía, donde se consigue una diferencia en cuanto al ahorro de la energía eléctrica.

Cuando hablamos del ahorro energético en las empresas textiles tenemos que tomar en cuenta la operación de planta, producción y gerencia de la misma. De cada máquina dependerá el ahorro y la eficiencia energética, optimizando al mismo tiempo el proceso de producción y funcionamiento. Algunas de las máquinas utilizadas para la producción de textiles pueden ser reemplazadas o mejoradas para que se adapten a las tecnologias y metodologias de trabajo actuales.

La industria textil es la que se dedica a la producción de fibras, naturales y sintéticas, hilados, telas y productos que se relacionan con la ropa y el calzado. En un principio este término se aplicaba a las telas tejidas pero a medida que pasaron los años y la industria evolucionó, se extendió a todas las telas producidas mediante diferentes técnicas, como lo son las uniones mecánicas o mediante procesos químicos, además de toda actividad telar realizada por las mujeres desde los inicios de la humanidad hasta que evolucionaron a talleres y luego a instalaciones diseñadas especialmente para la elaboración de hilos y una confección correcta de prendas.

En la actualidad, uno de los factores más importantes para la industria es que todos sus productos son de consumo masivo y forman parte de la vida cotidiana,  generando una gran cantidad de empleos directos e indirectos al año. Así mismo,  tiene un peso considerable en la economía mundial, siendo uno de los sectores más influyentes pues todas las actividades relacionadas con la elaboración de dichos materiales, están en las fábricas textiles. Con todos los cambios a los cuales está sometido el planeta es importante buscar formas de tener un consumo eficiente sin dejar a un lado todas las actividades necesarias para una producción óptima.

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