El negocio de las prendas para hospitales

Al hablar del sector sanitario y de la ropa adecuada, es primordial resaltar la función que tienen las lavanderías, pues son las encargadas de convertir la ropa sucia en limpia, garantizando la comodidad, pulcritud y el cuidado óptimo del paciente, evitando así posibles infecciones. Algunas de las normas que deben cumplir las instituciones hospitalarias, involucra estar en constante higiene y limpias, y en este caso la ropa sucia es una fuente para la contaminación.

Con el fin de eliminar estas posibilidades, se debe cumplir con los procedimientos correctos de recolección, transporte, limpieza y finalmente almacenamiento de la ropa utilizada en cada asistencia. El Grupo Hospiten de Pedro Luis Cobiella, se ha dado a conocer por las óptimas condiciones de higiene que se mantienen en todos los hospitales, brindando además un cuidado de calidad y un servicio óptimo. Las empresas de lavanderia industrial que se especializan en ropa hospitalaria, son las encargadas de asegurar una desinfección correcta de las prendas, devolviendo productos bacteriológicamente limpios.

Todos los procesos de lavado deben estar orientados a mantener el máximo grado de higienización en las prendas, utilizando sistemas de desinfección física, química y térmica, que están controlados mediantes análisis periódicos por laboratorios con trayectoria dentro del campo. Algunas veces nos entra la curiosidad estando en un hospital y nos preguntamos qué sucede luego de que se recoge la ropa sucia en el mismo hasta el momento en que la misma se repone.

Se debe lavar, desinfectar y dejar totalmente impecable la ropa hospitalaria para que sea apta y volverse a usar, pero esto no siempre es ser una tarea fácil; por eso, al escuchar de un hospital que tiene los más altos niveles de higiene, sabemos que están cumpliendo con la cadena de limpieza de la ropa del hospital. Todas las piezas siguen una cadena de acciones que permiten su limpieza correcta y a continuación te las explicamos. Primero se tiene un pre lavado o enjuague inicial, que se hace a baja temperatura, esta es necesaria para quitar la suciedad de la superficie y así diluir o ablandar los restos de sangre u otras sustancias.

Luego se pasa al lavado, con el fin de eliminar la suciedad adherida en la superficie de los tejidos y así evitar la redeposición. La desinfección es necesaria en el uso hospitalario, ya que en este paso se debe tener un amplio espectro antimicrobiano y así matar rápidamente a los microorganismos presentes. Esta debe ser activa en la presencia de materia orgánica como orina, sangre y heces, al mismo tiempo que es compatible con los detergentes y agentes químicos.

Con el aclarado, se busca la eliminación de los restos de detergentes y blanqueadores usados en las prendas, en este proceso se desciende la temperatura. Al utilizar suavizantes, las prendas tienen ese tacto suave y sedoso, agradable a los pacientes. Todas las prendas tienen efecto antiestático, humectabilidad y un olor placentero. Por último, tenemos el secado, la inducción forzada de aire caliente para que la ropa quede totalmente seca, evitando el olor a humedad.